Hola amor mío.
Hoy he soñado contigo pero cuando me he despertado me he sentido triste, igual
como estabas tú en el sueño. Estaba con una amiga muy cómplice cerca de un
restaurante y veía a tus dos antiguos compañeros llamados Carlos y creía que
también vendrías. Cuando ya había perdido la esperanza de verte, aparecías tú.
Vestías con traje azul marino y debajo un jersey color verde oliva. Te
encontraba muy delgado. Al verte te seguía con la mirada y entonces tú me tocabas la cabeza
con tus dedos y me decías:
-¿Qué tal, cómo va todo?
Yo sonreía y me
daba cuenta de un detalle. Tus ojos estaban muy, muy tristes, apagados,
decepcionados, cansados. Tenías arrugas en las comisuras de los ojos, ojeras.
Era una mirada muy triste, incluso de dolor. Pero tu voz era cantarina, hablabas
rápido, parecía que querías aparentar
buen humor, felicidad, complicidad, pero los ojos…Entonces nos preguntabas a mí
y a mi amiga:
-¿Os gusta el chocolate?
Nos enseñabas
dos cajas pequeñas cuadradas con unos bombones tipo Conguitos. Una caja es de
color café claro y la otra marrón más oscura y yo elijo la primera. Cuando
nuestros dedos se tocaban me sentía muy feliz. Me decías:
-Es de una feria del 9 de febrero.
Y entonces me he
despertado y he pensado. Pero, ¿es que nadie se da cuenta? ¿Nadie percibe que
estás triste? Y me imaginaba que si te tuviera cerca, te llenaría de besos, te
abrazaría con fuerza, te acariciaría tus preciosos cabellos y te susurraría
bonitas palabras al oído.
Esta mañana he
ido a un funeral y mientras escuchaba el Ave María en violín, me he acordado de
aquel 17/08/2015. Fue un día muy lluvioso y fui al funeral de la hermana de mi
madre. Adoraba a mi tía y su muerte me afectó muchísimo. Un día antes se habían
llevado a Perla, la Cocker Spaniel de los vecinos que era el perro que siempre
quise tener y que ya no volvería a ver. Y hacía diez días que sabía que te
irías a tu país y quizás no te vería nunca más. Aquel mediodía fui al
restaurante y vi cómo me mirabas con una cara de preocupación. Notabas que
estaba triste pero la verdad es que me moría de dolor por tantas pérdidas en
tan pocos días. Aquel día iba de azul marino, igual que hoy, ya que no me gusta
vestir de negro. Y ahora me he dado cuenta que en el sueño salías también
vestido de azul marino.
Hoy me siento
triste pero ya no sé si soy yo, si capto tu tristeza o es la luna. Confío en el
significado de los sueños porque no puedes manipularlos y me han mostrado algo
que vengo sintiendo desde hace días. Cariño, pronto pasará toda esta
tristeza, estoy segura. Ya sabes que pienso mucho en ti y que te quiero, aunque
hoy no tengo muchas fuerzas. Pero quiero que sientas mi amor por ti y que por
unos instantes seas feliz.
Con todo mi
corazón, te quiero precioso mío.
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