miércoles, 8 de agosto de 2018

Te amo, no lo dudes




Hola mi dulce amor. Quería esperar al 9 de agosto para poner un relato ya que es un día muy especial (ya verás) pero ayer ocurrieron tantas cosas que quiero contártelo. Sé que te gusta leerlo igual que a mí escribirlo.

Intento olvidar los momentos tristes y sólo acordarme de los positivos, pero es inevitable que de vez en cuando esté triste. Estaba bien pero después de comer me invadió un aire de tristeza. No sé por qué notaba como si mi alma sintiera a la tuya muy cerca, como si el destino me estuviera diciendo que pronto nos íbamos a encontrar cara a cara. Y sentí miedo, porque tengo miedo que si te quisiera abrazar, me rechazaras, o me ignoraras…Escribí un relato y lo puse en Tus Relatos para desahogarme.

Poco después la tristeza se hizo más fuerte porque me acordé de lo que ocurrió hace tres años, el 7 de agosto del 2015. El día anterior Jaime me había dicho que te volvías a tu país pero quería corroborarlo por mí misma. Te vi en el restaurante, llevabas un jersey blanco con la inscripción Tiger 79 y estabas precioso. Me acerqué y te pregunté si era verdad que te volvías a Alemania y sonriente me dijiste que sí, que ibas a Frankfurt. Te deseé lo mejor y me sentí en parte aliviada. Cuando te fuiste me miraste y me sonreíste y te dije Schönes Wochenende y no sé si me entendiste. Después reflexioné y pensé: Frankfurt, como Hans Blumenthal. Durante dos días no comí, solo bebía líquidos.

Recordar todo esto me producía tristeza y cuando salí del trabajo fui a una cafetería a tomar un café y un croasan de chocolate. No sentía placer comiendo chocolate, era como un castigo. Igual que hay gente que bebe alcohol para mitigar el dolor, yo comía pero me sentía mal. Algo me decía que notabas mi tristeza, te sentía como si fueras mi sombra.

Entonces de  repente a las 19:14  estaba a punto de cruzar un semáforo y sentí una explosión de amor tan maravillosa que tuve ganas de llorar. Era una burbuja de felicidad muy intensa, no sentía nada igual desde hacía casi dos semanas. Susurré tu nombre mientras me embargaba aquella aureola de amor y de pronto sentí tu telepatía claramente, como si te tuviera delante y me lo dijeras directamente. Me dijiste: TE AMO, TE AMO, NO LO DUDES…Esto me lo dijo tu Higher Self.

Busqué un rincón y empecé a besarte con pasión con los ojos empañados mientras yo también te decía Ich Liebe dich auch…Como guinda final en el minuto 19:22 vi una matrícula 222. El número 22 es el símbolo de las Twin Flames y el 222 es un mensaje en clave que nos enviamos para decirnos Te quiero.

Gracias tesoro mío por apoyarme, por decirme palabras tan bonitas, por sentirte tan cerca y darme fuerzas.

Yo también te quiero con toda mi alma y mi corazón, no lo dudes.

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