Hola mi dulce amor. Quería
esperar al 9 de agosto para poner un relato ya que es un día muy especial (ya
verás) pero ayer ocurrieron tantas cosas que quiero contártelo. Sé que te gusta
leerlo igual que a mí escribirlo.
Intento olvidar los momentos
tristes y sólo acordarme de los positivos, pero es inevitable que de vez en
cuando esté triste. Estaba bien pero después de comer me invadió un aire de
tristeza. No sé por qué notaba como si mi alma sintiera a la tuya muy cerca,
como si el destino me estuviera diciendo que pronto nos íbamos a encontrar cara
a cara. Y sentí miedo, porque tengo miedo que si te quisiera abrazar, me
rechazaras, o me ignoraras…Escribí un relato y lo puse en Tus Relatos para
desahogarme.
Poco después la tristeza se hizo
más fuerte porque me acordé de lo que ocurrió hace tres años, el 7 de agosto
del 2015. El día anterior Jaime me había dicho que te volvías a tu país pero
quería corroborarlo por mí misma. Te vi en el restaurante, llevabas un jersey
blanco con la inscripción Tiger 79 y estabas precioso. Me acerqué y te pregunté
si era verdad que te volvías a Alemania y sonriente me dijiste que sí, que ibas
a Frankfurt. Te deseé lo mejor y me sentí en parte aliviada. Cuando te fuiste
me miraste y me sonreíste y te dije Schönes Wochenende y no sé si me
entendiste. Después reflexioné y pensé: Frankfurt, como Hans Blumenthal.
Durante dos días no comí, solo bebía líquidos.
Recordar todo esto me producía
tristeza y cuando salí del trabajo fui a una cafetería a tomar un café y un
croasan de chocolate. No sentía placer comiendo chocolate, era como un castigo.
Igual que hay gente que bebe alcohol para mitigar el dolor, yo comía pero me
sentía mal. Algo me decía que notabas mi tristeza, te sentía como si fueras mi
sombra.
Entonces de repente a las 19:14 estaba a punto de cruzar un semáforo y sentí
una explosión de amor tan maravillosa que tuve ganas de llorar. Era una burbuja
de felicidad muy intensa, no sentía nada igual desde hacía casi dos semanas.
Susurré tu nombre mientras me embargaba aquella aureola de amor y de pronto
sentí tu telepatía claramente, como si te tuviera delante y me lo dijeras
directamente. Me dijiste: TE AMO, TE AMO, NO LO DUDES…Esto me lo dijo tu Higher
Self.
Busqué un rincón y empecé a besarte
con pasión con los ojos empañados mientras yo también te decía Ich Liebe dich
auch…Como guinda final en el minuto 19:22 vi una matrícula 222. El número 22 es
el símbolo de las Twin Flames y el 222 es un mensaje en clave que nos enviamos
para decirnos Te quiero.
Gracias tesoro mío por apoyarme,
por decirme palabras tan bonitas, por sentirte tan cerca y darme fuerzas.
Yo también te quiero con toda mi
alma y mi corazón, no lo dudes.
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